El teléfono rompe mi perfecta armonía con el ordenador (yo no hago nada y él no me lo recrimina).
Hoy salgo, y además con gente muy divertida, pero no voy a decir nada porque Murphy acecha tras las esquinas...
Cantaría la canción de los abominables Hombres G, si me supiese la letra más allá del
voy a pasármelo bien. Pese al revival siguen sin gustarme los 80.
[noche]